Tiempo libre
Pues nada que estos días de aburrimiento con anginas y tal me dió por escribir ahí lo dejo:
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Un breve parpadeo y ya está, ya estaba despierto, todavía sin levantarse podía cerrar los ojos y volver a los sueños. Se dijo a él mismo ‘estás pillado’ y se levantó lentamente, posando sus pies sobre el suelo y quítandose las legañas de los ojos con los dedos.
Se apresuró al vater y descargó la orina acumulada durante la noche, era uno de aquellos pequeños placeres. Recuerdos, poesías y canciones no paraban de asaltar su mente mientras realizaba el acto sagrado matinal , el “buenos días señor inodoro”.
Después del acto sagrado se dirigió a la ventana, observó y se detuvo a escuchar. La calle ya estaba llena de gente , madres con sus chiquillxs, vecinas cacareando, hombres hablando del último partido. Era un día más, otro igual,misma gente en el mismo sitio contándose las mismas cosas sin darse cuenta de todo lo que sucedía en realidad, haciendo oídos sordos a eso mismo que estaba sucediendo, no a la comunicación en sí, si no a la rutina, ésa misma que también le azotaba a él tanto como a sus vecinxs y transeuntxs de su calle.
Aquél día podía ser un día cualquiera de los últimos diez años por decir algo, sólo cambiarían las caras más jóvenes o más envejecidas así como algunas personas que podrían haberse incorporado a la rutina de aquella calle. Lentamente van desapareciendo, la gente arranca sus automóviles,se posa en los asientos de sus bicis o motos, o simplemente se pone a caminar rumbo a las otras rutinas: llevar a lxs niñxs al cole, dirigirse al trabajo , ir a hacer recados, la compra …
Tras esto, su cabeza no paraba de dar vueltas , ‘¿es esto lo que me espera?,¿una vida monótona de principio a fin?’. El asqueo se hizo en él,rabia y ganas de vivir acumuladas. Decidió que aquél no podía ser su presente ni su futuro, decidió que quería vivir a su manera:saltar,gritar,amar,besar,conocer,aprender,odiar,crear,destruir…
Sabía que combatiendo la rutina, que era mucho más que lo que había visto por la ventana, empezaba a revolucionarse a él mismo, cada vez amaba sin deseos autoritarios ni posesiones, cada vez que compartía y hacía fuerte la amistad, estaba revolucionándose a él mismo, él mismo podía acabar con las actitudes que aborrecía, pensando por si mismo, rompiendo estereotipos y actitudes prediseñadas. Además del sueño, era el aquí y ahora.
Se vistió y bajó a la calle . El sol calentaba débilmente su rostro y le producía una sensación de bienestar. Pensó y se dijo ‘voy a hacer con mi vida lo que yo desee’.
anarco77 19-1-08